Al igual que otros grandes museos europeos, como el Louvre de París, los Uffizi de Florencia; el Prado debe su origen a la colección de las dinastías gobernantes a lo largo de varios siglos y por lo tanto refleja los gustos personales de los reyes españoles y sus alianzas y enemistades políticas.
El Prado no es un museo como el Museo del Louvre o el Hermitage, que tienen obras de casi todas las escuelas y épocas. En realidad, es una colección formada por unos pocos reyes aficionados al arte, donde muchas obras fueron creadas por encargo en épocas muy cercanas.
Durero y retratos de Mengs como tesoros. En la pintura británica, circunscrito casi al retrato, hay que mencionar la pintura holandesa, una sección pequeña pero que incluye a Rembrandt.
Junto con el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Nacional del Prado forma el llamado Triángulo del Arte, visitado por miloones de turistas de todo el mundo.

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